Más que seguir contándoles cómo somos y a qué dedicamos nuestro tiempo, que además Aco lo ha resumido estupendamente (doy fé de que él es así, sus uñas ya se resienten de tanta depresión Drexleriana, aunque no es algo que me extrañe), prefiero explicarles qué es lo que pretendemos y, porqué no, invitarles a que nos acompañen. No se apuren, ya tendrán tiempo de ver cómo somos, qué hacemos y cómo nos comportamos, de hacer juicio propio tras las "aventuras domésticas" que nos ocurren en nuestra humilde morada y que les iremos relatando en este blog.
Sí les contaré cómo es que un jueves por la noche, cuando siendo estudiantes es casi obligación estar en el Garaje Sónico bebiendo dos tubos al precio de uno en compañía de los Beach Boys, se nos ha ocurrido la brillantísima idea de desperdiciar horas y horas creando un blog, este blog.
"Es que hubo tormenta". Ejem.
Nos aburrimos. Sí, es así. Y nos da pereza salir. Mucha pereza.
En mi caso, la idea de escribir nuestras anécdotas aquí y de quejarme de manera "sutil" ha surgido del denso e insistente aroma que emana ahora mismo de la cocina y se cuela de cuando en cuando en mi habitación. Viene del cubo de basura, que esconde algún bien ya ni suculento ni apreciado por Acoidán. He de agradecer: verdaderamente es incluso mejor que el AmbiPur de lavanda.
Y sobre el nombre que le hemos dado a este rinconcito... Aunque Last.fm dice totalmente lo contrario (nuestra compatibilidad musical es inexplicablemente excelente), es muy difícil llegar a un acuerdo musical entre mi querido compañero y yo, por no decir imposible. Sin embargo, últimamente hemos llegado a la conclusión de que a los dos nos gustan mucho Los Planetas. Por algo se empieza. En fin, se nos ocurrió crear algún juego de palabras teniendo encuenta al grupo granaíno y el nombre de nuestra calle, y surgió GloboFresno (Planeta=Globo, c/Aldea del Fresno=Fresno; Globo+Fresno=...¡GloboFresno!).
En fin, ya creo que hasta deliro un poco. Realmente debería irme a la cama. Un placer, compinches.
¡Ah! Y sí, soy una niña aún con un peluche y dos tazas (que además no utilizo yo, sino alguien que yo me sé) de gatas japonesas. Eso sí, prefiero a Bob Esponja, claro está.
Las Buenas noches.
(Por cierto, se habrán dado cuenta de que escribimos en tercera persona. No es porque les respetemos demasiado, es que somos canarios :)! )
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